En el extremo oriental del Pirineo existe un rincón que hará las delicias de amantes de la naturaleza, y de los rincones medievales: La Garrotxa. Lo maravillosa de esta ruta es que podemos unir arte, historia y naturaleza
Su parque natural tiene numerosos atractivos, desde volcanes de distintas configuraciones, a una vegetación exuberante, a pueblo medievales perfectamente conservados.
La ruta básica se inicia desde Olot en donde podemos visitar el museo de los volcanes para así conocer mejor la zona y su configuración y al bonito Paraje de la Moixina. Tomando como base esta zona podemos realizar múltiples excursiones o desplazamiento dependiendo del tiempo y de lo que queramos ver. Alojamientos .
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Cerca de la Fageda, podemos conocer los dos grandes volcanes de la zona. Con una subida un poco más exigente, el volcán de Santa Margarida con ermita románica en el interior de su cono o el del Croscat, cortado por su mitad, en donde podemos encontrar un paisaje lunar de colores asombrosos.

Tambie´n podemos realizar una bonita excursión a Sant Joan les Fonts y la Ruta de las Tres Coladas
Durante todo nuestro recorrido encontraremos una vegetación exuberante que combina rasgos mediterráneos y atlánticos, pudiendo pasar de encinares a hayedos, de alcornoques a pinares que invitan al paseo.
En el mismo centro del Parque natural de la Garrotxa podemos encontrar un núcleo medieval perfectamente conservado: Santa Pau. Y desde allí acercarnos al paraje encantador del salto de agua de Batlle.

Desde aquí, dependiendo del tiempo que tengamos, podemos elegir por una de estas dos rutas. Nos podemos dirigir a Besalú, otra villa medieval con famoso puente y judería y espléndidas capillas románicas.
O Si queremos ver un poco más de naturaleza, acercarnos al lago de Banyoles y ver la capilla románica de Santa María de Porqueres.
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